Armas tu círculo
La app encuentra a quiénes de tu agenda ya la tienen, sin subir tu agenda a ningún lado. A los demás los invitas con un link.
Todos Bien le avisa a tu familia que estás a salvo con un solo toque, y te muestra cómo está cada persona de tu círculo. Sin depender de que entren las llamadas ni de que cargue WhatsApp.
Todos llaman a la vez, la red se cae justo cuando más falta hace y el chat familiar se llena de mensajes sin responder. Todos Bien cambia esas veinte llamadas sin timbre por una sola pantalla: quién ya dijo que está bien, quién necesita ayuda y dónde estaba cada uno cuando ocurrió.
La app encuentra a quiénes de tu agenda ya la tienen, sin subir tu agenda a ningún lado. A los demás los invitas con un link.
Vigilamos al IGP y al USGS todo el día. Si el sismo entra en tu radio o pasa tu magnitud mínima, te llega la alerta aunque tengas la app cerrada.
Todos bien, Necesito ayuda o Ayudando a otros. Un botón, sin escribir nada, sin buscar a nadie en la lista.
Tu estado aparece al instante en la pantalla de todos, con la ubicación que la app registró en el momento del sismo y tu plan de acción.
Agrega a toda tu familia, a tus papás, a tus hijos y a quien quieras. Nunca cobramos por contactos: un muro de pago sobre tu red de seguridad no tendría sentido.
Una única posición, tomada en el instante en que el sismo te afecta, aunque la app esté cerrada. Sin geocercas, sin recorridos, sin historial. No somos una app de rastreo.
Cómo lo hacemosEscribe aunque no tengas señal. El mensaje se guarda en tu teléfono y sale solo en cuanto vuelve la conexión, sin duplicarse ni perderse.
Practica el flujo completo antes de necesitarlo, marcado como SIMULACRO en cada pantalla y en cada aviso. Puedes hacerlo en silencio o avisando a tu círculo.
No hay sismos todos los días, y una app que grita para que la abras se termina desinstalando. Sin alerta activa, Todos Bien se pone en modo tranquilo y aprovecha para dejarte más preparado.
Un checklist honesto —plan de acción, tamaño del círculo, simulacros hechos— sin puntos, sin rachas y sin insignias. Esto no es un juego.
«Nos vemos en el parque de la esquina». Tu círculo lo ve junto a tu última ubicación, justo cuando lo necesita.
Todo lo que reporta el IGP en el Perú, sin filtro de magnitud, para que sepas si ese movimiento raro que sentiste fue de verdad.
Qué hacer antes, durante y después, parafraseado del IGP, INDECI y la Cruz Roja, con el enlace a la fuente original en cada uno.
Para que la app funcione tiene que manejar tres cosas delicadas: tu agenda, tu ubicación y tu teléfono. Así trata cada una.
Leer la política de privacidadLos números se convierten en códigos irreversibles dentro de tu celular. Al servidor solo llega el código, nunca el número ni el nombre de nadie.
Solo se guarda la posición del momento del sismo. La app no enciende el GPS el resto del tiempo, ni siquiera en segundo plano.
Nadie entra a tu círculo por su cuenta: cada solicitud la aceptas tú, una por una, y puedes deshacerla cuando quieras.
El número, tus umbrales de alerta y tu plan de suscripción viven en una tabla que solo tú puedes leer. Ni tus propios contactos tienen acceso.
Preferimos decírtelo acá y no que lo descubras el día que tiembla.
Eso se llama alerta temprana y en el Perú ya existe: la opera el IGP junto con INDECI a través del SASPe, con más de cien sirenas en la costa. Nosotros trabajamos con los minutos de después, no con los segundos de antes.
Si hay una emergencia real, esos son los números a los que hay que llamar. Todos Bien sirve para lo otro: que tu familia sepa cómo estás mientras todo eso pasa.
Dependemos de que las fuentes publiquen el sismo, de que haya red y de que tu teléfono reciba el aviso. Hacemos que falle lo menos posible, pero no te vamos a vender certezas que nadie puede dar.
Premium agrega alcance y práctica, no seguridad. Si nunca pagas, sigues teniendo la app completa para lo que importa.
Precios referenciales en soles. El precio exacto en tu moneda lo muestra la tienda dentro de la app, y ahí mismo puedes cancelar cuando quieras.
Descargar la appNo, y ninguna app basada en catálogos sísmicos puede hacerlo. Un sismo a 50 km de Lima se siente unos 14 segundos después de la ruptura, mientras que publicar el evento —recibir las trazas, ubicar el hipocentro, calcular la magnitud— toma varios minutos en cualquier parte del mundo.
La alerta temprana de verdad es otra tecnología y en el Perú ya está operando: el SASPe del IGP con INDECI, que avisa por sirenas justamente porque los segundos que tarda una notificación son todo el presupuesto que hay. Todos Bien trabaja en el tramo siguiente, que es el que hoy nadie resuelve: cómo le dices a tu familia que estás bien.
Depende sobre todo de la fuente. En los sismos que ya medimos, el IGP publicó el evento entre 3 y 8 minutos después de ocurrido. Nosotros revisamos ambas fuentes cada dos minutos y mandamos el aviso apenas aparece, así que nuestro aporte al retraso son un par de minutos como máximo.
No. La app pide permiso de ubicación «siempre» porque el sismo casi nunca te agarra con la app abierta, pero solo toma una lectura: la del momento en que un sismo relevante ocurre en tu zona. No usa geocercas, no monitorea cambios de posición y no guarda un historial de por dónde anduviste.
Si prefieres no dar el permiso, la app igual funciona: recibes las alertas por magnitud alta a nivel nacional, aunque pierdes las de tu zona, que son las que de verdad se sienten.
Nunca. Los números de tu agenda se convierten en códigos irreversibles (SHA-256) dentro de tu propio teléfono, y lo único que viaja es ese código, para compararlo contra los códigos de quienes ya se registraron. Ni los números ni los nombres de tus contactos salen de tu celular.
En parte, y conviene ser exactos. Todo lo que ya sabía la app —tu círculo, el último estado y ubicación de cada uno, tu plan de acción, los tips— queda guardado en el teléfono y se ve sin conexión. Y si marcas tu estado o escribes un mensaje sin señal, se guarda y se envía solo cuando la red vuelve.
Lo que no podemos hacer sin red es enviar tu estado en ese instante ni traerte el de los demás: eso necesita internet, igual que cualquier app.
Les mandas un link de invitación por WhatsApp, SMS o como prefieras. Cuando la persona se registre con ese mismo número, la conexión se activa sola y no tienen que volver a buscarse. Una app así solo sirve si la tienen los tuyos, así que invitar es parte del primer día de uso.
No hay contraseñas. Pones tu correo, te llega un código de acceso y listo. Una contraseña más para olvidar es exactamente lo que no quieres tener el día que tiembla.
El monitoreo local está afinado para el Perú, con datos del IGP. Como también usamos el feed global del USGS, las alertas de sismos en otras partes del mundo funcionan con Premium: es la forma de estar pendiente de familia que vive fuera.
Nos escribes desde el correo con el que te registraste y borramos todo: tu perfil, tu teléfono, tus ubicaciones, tus conexiones y tus mensajes. Los pasos exactos y los plazos están en la página de eliminación de cuenta.
Arma tu círculo hoy, escribe tu plan en dos líneas y haz un simulacro. Cuando pase de verdad, ya no vas a tener que pensar en nada.